Cómo controlar la mente y las emociones

¿Cómo iba Israel a «recordar» a Jehová? El resto del mandato nos da la respuesta:

“Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando estés en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Y las atarás como una señal sobre tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y escríbelas en los postes de tu casa y en tus puertas” (Dt 6, 6-9).

Presta atención.

Para tener una buena salud emocional, es importante cuidar tu cuerpo con una rutina regular. Esto incluye una rutina saludable de alimentación, sueño y ejercicio para aliviar cualquier tensión acumulada. Evite comer en exceso y no abuse de las drogas o el alcohol. El uso de drogas o alcohol simplemente causa otros problemas, como problemas familiares y de salud.

La mala salud emocional puede debilitar el sistema inmunológico de su cuerpo. Esto lo hace más vulnerable a los resfriados y otras infecciones durante los momentos emocionalmente difíciles. Además, cuando se siente estresado, ansioso o molesto, no puede cuidar su salud tan bien como debería. Es posible que no tenga ganas de hacer ejercicio, comer alimentos nutritivos o tomar los medicamentos recetados por su médico. Puede abusar del alcohol, el tabaco u otras drogas. Otros signos de mala salud emocional incluyen:

Entrena con menos es más

Resume tus expectativas de productividad en el trabajo y disfrute en el tiempo libre. Seguro que has oído muchas veces que menos es más, pero esta gran verdad no se limita al arte y la decoración de interiores, sino que también se aplica a los criterios que debemos aplicar para organizar nuestro tiempo. Es común que la ansiedad se cuela y nos empuje a planificar un fin de semana vertiginoso. Sin embargo, cuando llega a su fin, nos encontramos agotados y nos damos cuenta de que no hemos aprovechado ni remotamente el poco tiempo libre que nos dejan nuestras obligaciones. En cambio, cuando los planes se reducen a una o dos actividades, el disfrute es inmensamente mayor, y la felicidad está hecha de la acumulación de momentos agradables.

Trabaja tu nivel de inteligencia emocional

La inteligencia emocional es el guión que debemos reforzar para controlar nuestros sentimientos y no al revés. Cuando aprendemos a aceptar las emociones negativas, el bienestar emocional es mucho mayor. Por el contrario, cuando nos sentimos mal por ser malos, podemos sentirnos aún peor. Y aunque nos gustan las emociones positivas y agradables, las negativas también forman parte de nuestra vida. Aceptarlas, comprender los mensajes que nos traen y aprender a gestionarlas es fundamental para nuestro bienestar emocional. Y esto solo lo puedes lograr trabajando tu nivel de inteligencia emocional.

Al igual que la inteligencia racional, las emociones también se pueden entrenar.

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