Qué es estar bien emocionalmente

En la vida cotidiana, siempre hay problemas. La clave es entenderlos, controlarlos y superarlos. Conoce la importancia de la salud emocional.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Qué pasos debo tomar para mejorar mi salud emocional?
  • ¿Me ayudarían los medicamentos a sobrellevar mejor la situación?
  • ¿Debo ver a un terapeuta o consejero?
  • ¿Cómo afecta mi salud física a mi salud emocional?
  • ¿Qué técnicas de manejo del estrés funcionarían mejor para mí?

Institutos Nacionales de Salud: Caja de Herramientas para el Bienestar Emocional

¿Cómo cuidar la salud mental y el bienestar emocional?

Para gozar de buena salud en general, se debe gozar de buena salud física, gozar de bienestar psicológico y tener un ambiente social agradable. Esto quiere decir que además de mantener relaciones interpersonales de calidad, tienes que conseguir un trabajo digno que te permita tener una situación económica estable. Tener una buena salud emocional está muy ligado a cómo percibimos el mundo que nos rodea, por eso puedes seguir los siguientes consejos para tener paz mental y emocional.

Las personas emocionalmente inteligentes y preocupadas por desarrollar más esta capacidad disfrutan de un mayor bienestar y tienen una mayor conciencia de sí mismas. Además, son individuos capaces de tomar mejores decisiones, manejar adecuadamente el estrés y comunicar con confianza sus necesidades e intereses.

¿Cómo lograr el bienestar emocional?

El bienestar emocional no es innato. No nacemos con él como estándar y no se mantiene en el mismo nivel a lo largo de nuestra vida. Necesitamos trabajar a través de herramientas para sentirnos mejor con nosotros mismos y con quienes nos rodean. Estas son algunas técnicas que podemos implementar para lograr un mejor bienestar emocional:

  • Identifica tus emociones: Conocerte a ti mismo es fundamental para sentirte en paz. Revisa periódicamente la emoción que estás sintiendo y busca una explicación. Te conocerás mejor y podrás concentrarte en tu vida diaria.
  • Dormir bien: Si dormimos las horas que nos convienen, recuperaremos el alma y el cuerpo. Lo mejor es acostarse a la misma hora todos los días y mantener hábitos que nos ayuden a tener un sueño reparador para evitar sentirnos cansados, ansiosos o confusos al día siguiente.
  • Tiempo para ti: Date 10 minutos sin hacer nada. Puedes mirar por la ventana, sentarte al sol, soñar despierto o meditar. Estos momentos de descanso te reactivan y te hacen sentir bien.
  • Tener y compartir aficiones: Hay aficiones individuales que nos llenan, como leer un libro o visitar un museo, pero también es conveniente compartir aficiones con otras personas para aumentar nuestro sentido de pertenencia.
  • Disfruta del día a día: Potencia tu espontaneidad, tu curiosidad, tu asombro, tu sentido del humor y tu capacidad de juego. La vida está llena de pequeñas cosas que hay que disfrutar al máximo.
  • Libera energía y estrés: Baila, ríete a carcajadas, pasea por el parque o por la montaña, etc. Cualquier actividad que encuentre agradable ayuda a aumentar su bienestar emocional.
  • Vive el presente: no te aferres al pasado y no pienses demasiado en el futuro. Lo que tienes es este momento y es el único que puedes disfrutar. Siente la caricia del viento, el sol en tu rostro, el roce de tus seres queridos, etc. Ser consciente de estos detalles es vivirlos con más intensidad.
  • Sé agradecido y generoso: Intenta ser consciente de todo lo bueno que te rodea y trata de ser generoso con los demás. Cualquier cosa que des, desde un simple abrazo hasta tu tiempo como voluntario ayudando a los demás desinteresadamente, es algo que te llenará por dentro.
  • Pide ayuda cuando la necesites: Siempre hay momentos en los que sentimos que todo se nos escapa. Si te sientes abrumado, habla con un amigo y si crees que necesitas ayuda profesional, acude a un psicólogo.
  • Ámate a ti mismo: Ámate y perdónate. No descartes tus emociones negativas, pero acéptalas como parte del proceso. Tener autoestima, valorarte y ser positivo son pequeños pasos que te ayudarán a estabilizarte emocionalmente.

Conoce tus puntos fuertes

Además de saber cuáles son tus puntos débiles. También debe tomarse el tiempo para aprender más sobre sus fortalezas y saber que también hay razones para ser feliz.

Un punto importante para cambiar ciertos aspectos de tu vida es hacer un seguimiento de los puntos fuertes y débiles que deseas cambiar. Trate de convertirlos en metas que pueda lograr.