Cómo se puede curar la tristeza

A veces sientes una profunda tristeza que invade tu alma, difícil de explicar. Puede ser que no te vaya bien en el trabajo, con tu pareja, con tus hijos o lo peor de todo… hay un poco de todo en tu baúl de los dolores de cabeza.

Aceites esenciales

Los aceites esenciales son muy beneficiosos para problemas físicos y mentales, ya que el efecto lo produce su potente aroma. Especialmente cuando se trata de aceites cítricos, que se extraen de la cáscara de limón, naranja o mandarina.

Este remedio natural aporta energía, vitalidad y alegría. Se pueden utilizar a través de difusores de aromas, perfumes, productos de lavandería o limpieza del hogar. Lo ideal es que el olor impregne la superficie y perdure, según el naturópata Humberto López.

¿Qué hacer si estás triste?

  1. Llora si tienes ganas. La tristeza es una emoción como cualquier otra y tiene su función. Tienes derecho a sentirte triste y a llorar si lo necesitas. No es fácil saber qué hacer cuando estás triste.
  2. Acepta tu momento y date tiempo. Está bien, a veces la mejor forma de cambiar algo es aceptarlo y dejar de luchar contra ello. No tenemos que sentirnos felices de inmediato, cada proceso lleva su tiempo.
  3. No juzgues cómo te sientes. El juicio que emitimos sobre nuestros sentimientos genera mayor malestar: “lo que se supone que debo sentir, lo que pensarán los demás, lo que creo que soy por haber sentido esto…”. Estar triste no nos afectaría tanto si no pensáramos que dice algo sobre nosotros y nos aferráramos a ello; podemos verlo como una emoción que, como cualquier otra, como viene, se va.
  4. No te aísles. La tendencia a aislarnos contribuye a que nos sintamos aún peor cuando estamos tristes. Si bien es cierto que hay momentos en los que necesitamos estar solos, compartir momentos con otras personas nos distrae, nos hace pensar en otras cosas para no seguir alimentando el sentimiento negativo.
  5. Háblalo, compártelo. Cuando nos sentimos tristes, no tenemos que pasar por eso solos; Si lo intenta, descubrirá que hablar de algo o desahogarse puede ser realmente liberador. Siempre habrá al menos UNA persona escuchando: un amigo, un familiar, un conocido, un profesional… ¡Hasta un periódico puede ser muy útil!
  6. Tómate tu tiempo, ¿qué te apetece hacer? A priori la respuesta puede ser “nada”, la apatía se apodera de nuestro poder de decisión. Si esto continúa en el tiempo, detente y piensa con calma, ¿estás seguro de que algo no está en tu mente? Las pequeñas cosas llenan nuestro día a día: un baño caliente, una película, salir a caminar, charlar con un amigo, preparar tu comida favorita, apuntarte a una actividad… este tipo de actividades nos ayudan a sentirnos menos tristes.
  7. Cuida tu apariencia e higiene personal. Dúchate, vístete y cuida tu higiene personal. Prestar atención a algo tan fundamental es fundamental, es cuidarse a uno mismo: si hay una persona que no puede olvidarte, eres tú mismo. Además, verse bien ayuda a mejorar nuestro estado de ánimo.
  8. Sal. Si pasamos todo el día dentro de nuestra burbuja, la atmósfera eventualmente se volverá viciada. Hay más oxígeno ahí fuera, ¡sal ahí fuera e inspíralo!
  9. Establecer una rutina. Esto nos empuja a organizar nuestro día a día ya no abandonarnos a la tristeza y la soledad.
  10. Practica deportes. Practicar deporte, además de ayudarnos a desconectar y liberar nuestras emociones, nos lleva a generar una serie de hormonas que ayudan a mantener un estado de ánimo positivo frente a la tristeza y la soledad.
  11. Concéntrate en el presente. «Lo hecho, hecho está» suena fácil de decir, pero no se puede volver atrás para recuperar el tiempo o cambiar el pasado. Sin embargo, podemos centrar nuestra atención y esfuerzos en el «hoy», para disfrutar de los tiempos y cambiar el futuro. Es importante tener esto en cuenta para combatir la soledad.
  12. Márcate pequeñas metas diarias o semanales para combatir la tristeza y la soledad. Nos obliga a centrarnos en otros temas y prestar menos atención a lo que nos preocupa. Suficientes hechos reconfortantes, Roma no se construyó en un día. Revisar y ver que los hemos logrado es alentador y energizante.
  13. Busca ayuda profesional. Cuando estamos tristes, no podemos recuperarnos confiando solo en nuestro entorno, pero eso no significa que no haya salida. Así como vas al médico cuando te duele el pie, ¿por qué no vas al psicólogo cuando te duele el corazón?

Encuentra tu ilusión día tras día

Cuando te levantes por la mañana, márcate una meta. Algo que te empuje por dentro y te motive a levantarte de la cama, vestirte, sentirte atractivo y querer salir de casa. Apúntate a una clase: pintura, yoga, danza… algo que te obligue a ocupar tu mente y tu cuerpo con un proyecto, por pequeño que sea.

Es fundamental que encuentres sentido en lo que te rodea: en las sonrisas de tus hijos, en esa pareja que te quiere, o en esos amigos o familiares que hacen todo por ti. Piensa en esa mascota que siempre busca tu cercanía, en ese paseo por el parque que siempre has disfrutado.